30/07/2009

Sentimientos encontrados

Acabó de salir de mi examen de candidatura. La exposición oral fue un caos. Me sentí incómodo todo el tiempo. En el afán de ajustarme al tiempo, dejé pasar puntos importantes. Y tuve todo el tiempo presente la sensación de que el tema no se estaba entendiendo. No es pesimismo. Ni obsesión por el lado oscuro. Simplemente no me siento satisfecho.
Por otro lado, más allá de mis resquicios ultra perfeccionistas, aprobé; y eso es motivo suficiente para celebrar y agradecer. A los amigos y a la familia, que estuvieron siempre pendientes. Y a Myriam, que creyó antes que yo, y que me hace creer todos los días, que lo que está pasando es cierto.