26/09/2006

Morir en lunes

En Toda esa gran verdad, el personaje principal, Carlo, tiene una extraña relación con los viernes. Todas las cosas buenas, malas, extrañas, determinantes, o trascendentes para su vida, le ocurren el día previo al fin de semana.
A mí me sucede igual, pero con los lunes. Digo igual, aunque lo cierto es que en mi caso, el truco opera siempre a la inversa. Los lunes suelen para mí días terribles. No es sólo el cansancio físico lo que me atormenta desde las primeras horas de la mañana, sino cierto desgano o desinterés por todo lo que sucede a mi alrededor, que se traduce en una velada, pero no por eso menos angustiante opresión. Son días en los que nada pasa, o peor aún, donde las cosas que suceden, cotidianas, frívolas, contribuyen sólo a empeorar mi estado de ánimo.
Para mi fortuna, la maldición de los lunes tiene sus fronteras temporales bien definidas. Y es casi seguro que al día siguiente las horas adquieran otro ritmo, otro color, y los escenarios y las situaciones sean portadoras de significados más gratos.
En Los lunes al sol película de Fernado León de Aranoa, uno de los protagonistas asegura: “Los lunes son como los domingos porque no hay trabajo y puede disfrutarse el sol; pero no son domingos”. Creo que esta frase resume parte del desencanto.
No escribo este post para quejarme. Con el tiempo he aprendido a padecer este mal con resignación y a convivir con los lunes de mi semana, del mismo modo en que se convive con los peores defectos de un amigo al que se quiere.
Los lunes como espacio de transición, como el necesario pasaje para reinsertarse a la vida laboral, académica, o literaria; para atemperar lo sentimientos exaltados durante el fin de semana y entender que lo cotidiano, por mucho que nos cueste, también es vida.

12/09/2006

Un pacto para vivir

Del encuentro del sábado prefiero no hablar. Hay cosas que difícilmente podrían explicarse. Baste con saber que lo que se dijo y lo que se pactó aquella tarde supuso para mí un nuevo aprendizaje. Habrá quien suponga —con motivos fundados— que se perdió más de lo que se obtuvo. Y estará en lo correcto. Sé que va a sonar ilógico, pero de hecho, ésa era la idea.

01/09/2006

Diagnóstico y tratamiento

3:45 am
Por fin termina mi jornada laboral. Hoy no ha sido un buen día. Y dados los acontecimientos recientes, tengo la ligera impresión de que ésta ha sido apenas una probadita de lo que me espera para las semanas que vienen. Ni hablar, frente a temporadas así, no queda de otra que pensar, a modo de consuelo, en lo relativo y efímero del tiempo. ¡Ah... y comer mucho chocolate!