02/09/2009

Lo que Facebook se llevó

De un tiempo a la fecha, buena parte de los blogs que sigo han comenzado a cerrar la cortina. Las calusuras -según sus autores- obedecen a motivos de diversa índole: desgaste, falta de motivación, cambio en la vida laboral o amorosa, o simple y llana hueva. No puedo ignorar que los cierres coinciden sospechosamente con el dominio avasallador de Facebook. Es una lástima ver a mis amigos blogueros contestando quizzes al por mayor, abriendo galletas de la fortuna o consultando todos los días -antes de iniciar sus labores- al trébol de la buena suerte. No es que su vida en Youville o en Mafia Wars me parezca aburrida, es sólo que en ocasiones, extraño la intimidad del formato blog. Y sí, me pregunto muchas veces que habrá pasado con éste y con aquel, y al indagar en las redes sociales me topo solamente con qué personaje de Sex and City es, que frase de Joaquín Sabina lo describe o que superhéroe fue en su vida pasada.