19/11/2010

Del oficio

No sé cómo, ni cuándo me hice periodista. Sólo sé que hace diez años entré por casualidad una sala de redacción y desde entonces no he podido dejar el oficio. Muchas cosas han pasado desde entonces. De la corrección de estilo, pasé a la edición y de la edición a la redacción de artículos especializados. De ser empleado full time, ahora trabajo como free lance. Y así... 
Mucha gente me pregunta por qué no dejo este trabajo demandante, ingrato, mal pagado. Y casi nunca alcanzo a contestar adecuadamente; aunque en la soledad siempre me respondo: porque se trabaja con palabras y con realidades, y porque es la actividad que más se asemeja al viejo sueño de cambiar el mundo con un pluma en la mano.
En fin...

1 comentario:

La monstrua dijo...

y pues total... si es como dicen las malas lenguas que lo verdaderamente gratificante es al final del día al llegar a casa uno sabe que esta haciendo lo que ama y por lo tanto es lo correcto... pues usted está del otro lado... y muchas felicidades por ello.